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26/10/12

de cómo la morfología de un hogar puede condicionar la manera de ser de sus habitantes



De la propia experiencia y del poder comparar con la experiencia transmitida por personas próximas, surgió el tema de este artículo. Ha habido un tiempo dilatado entre la aparición de la idea y la concreción a día de hoy de este texto que intentará esbozar los caracteres básicos de las razones que acompañan a los habitantes de un hogar a comportarse y a ser de una determinada manera en la vida, personal y profesional.

Mi experiencia nace de haber vivido casi de manera constante en el mismo habitáculo del barrio planeado por Ildefons Cerdà en la ciudad de Barcelona desde los cinco años de edad. Casi diría que lo que impactó más en inicio en mi percepción del sitio eran las paredes pintadas de blanco. Lo encontré chocante.. creo que venía de papeles pintados y la crudeza del blanco fue como una sanación de la vista. Yeso pintado de blanco contra el colorido repertorio de baños y cocina (azul cobalto, turquesa y blanco crema para baños y verde en paredes más armarios en naranja para cocina). 

Os adjunto un esquema de la vivienda a partir de la cual puedo hablar. Ordenada quizás a priori  fría por su volumetría.. tarea continua de humanización y de irle confiriendo calidez a través del tratamiento de colores y texturas de los materiales y útiles varios.


Ordenada, según mi parecer y según lo que podéis ver en el esquema, permitiendo que las personas convivamos en un ambiente que no aporta ningún tipo de fricción a la mente, todo se desarrolla con naturalidad porque la casa no interfiere negativamente en las sensaciones vividas en ese espacio. 

Se ha convertido, con el paso del tiempo, en la apropiación de los límites a modo de bandas equipadas.. eso que estudiábamos en la asignatura de Composición en la antigua carrera de arquitectura. Inconscientemente parece que hemos ido adoptando ese esquema de uso, el que se apoya de lo murario para colonizar y utilizar el espacio vacío. Una estructura espacial alargada, dando importancia y fachada principal a sala-comedor, directamente vinculada con cocina, cercana ésta al acceso a la vivienda. Distribución que también ha permitido que pueda desarrollar la actividad profesional ligada y no ligada, dependiendo de la voluntad del momento, a la actividad del resto de lugares de la casa. Fachada principal a calle, ruidosa en principio pero minimizada por una doble piel, una de inicio, la otra posterior y que ha posibilitado la adueñación de un nuevo espacio y que se está convirtiendo en un nuevo sitio de estudio. Espacios en la mayoría de los casos paralelepípedos, los retranqueos aparecen más en la parte más privada dando lugar a ventanas en ángulo. Sin grandes corredores, los justos y necesarios. 

El planteamiento mental del tratamiento de este tema ha coincidido con la lectura, no total a día de hoy, del documento 'los ojos de la piel' escrito por juhani pallasmaa, texto adquirido después de una conferencia que dio él mismo en la esarq este año y del cual he podido extraer algunas notas que coinciden o que avalan el tema escogido aquí: 'Al menos en cierta medida, cualquier lugar real puede ser recordado y es capaz de generar suficientes asociaciones para poder ser incorporado a nuestro universo personal.' (Kent C. Bloomer y Charles W. Moore en su libro  Cuerpo, memoria y arquitectura que Pallasmaa resume con las siguientes palabras: papel del cuerpo y de los sentidos en la experiencia de la arquitectura)'; 'La casa natal ha inscrito en nosotros la jerarquía de las diversas funciones de habitar. Somos el diagrama de las funciones de habitar esa casa en concreto y todas las demás casas no son más que variaciones sobre un tema fundamental. La palabra hábito es una palabra demasiado gastada para expresar ese enlace apasionado de nuestro cuerpo que no olvida la casa inolvidable' escribe sobre la fuera de la memoria corporal (Bachelard, Gaston, La poética del espacio)'.

Digamos que se trata de una domesticación dilatada en el tiempo de un espacio abierto a las aportaciones de sus inquilinos en un trabajo casi constante y que nace de la necesidad de apropiación y adecuación a las necesidades cambiantes. Arquitectura como soporte.

Creo que el haber vivido dentro de estas paredes ha influido directamente en la propia manera de ser: ordenada aunque bajo un orden que a veces aparenta caos, clara, racional aún sin dejar fuera la espontaneidad. Arquitectura como posibilitadora de crecimientos personales, como educadora desde el subconsciente, aportando desde la nada, posibilitando el mucho, quizás el todo.

copia del proyecto original desarrollado en 1975 por psp arquitectura,
girado 180º respecto a mi esquema de más arriba

21/8/12

proyectos inconclusos

Publico los dos últimos proyectos de vivienda unifamiliar que seguramente nunca se llevarán a cabo pero que sí almenos quiero que vean la luz en la red como arquitectura pensada por la que subscribe este blog.


planta baja












vivienda unifamiliar entre medianeras a enclavar en núcleo de Figueres, con el núcleo de comunicación vertical como vertebrador, tanto espacialmente como lumínicamente. Columna de luz alrededor de la cual se desarrollan las diferentes estancias.
planta primera


planta sótano



sección longitudinal calle-patio posterior


reforma y ampliación vivienda unifamiliar en urbanización de la localidad de Masquefa, en la provincia de Barcelona. Yuxtaposición de construcción de bloque de hormigón a construcción existente de sistema tradicional acabada con revestimiento monocapa color blanquecino-grisáceo. Porche para albergar el vehículo y que a la vez hubiera unificado lo existente con la ampliación.
planta ampliación junto a la vivienda existente también a reformar

28/7/12

9/05/2011 - Beatriz Colomina en Elisava Escola Superior de Disseny - 'Visiones Borrosas: Arquitecturas de la Vigilancia de Mies a SANAA'



Cuelgo las notas que tomé en la conferencia ofrecida por Beatriz Colomina. Arquitecta por la ETSAB de Barcelona y que ha ejercido como profesora en la universidad que la vió nacer y que luego cruzó el charco y hizo divulgación de sus conocimientos y su manera de entender la arquitectura en el Massachussets Institute of Technology (MIT) de Cambridge, y también en la Universidad de Columbia de New York. Ejerciendo en la actualidad en la Universidad de Princeton. Curiosamente coincide con la fecha de la conferencia de Juan Domingo Santos transcrita más abajo, con un año de diferencia. Cosas de la vida.


Conferencia ofrecida dentro del marco del Diploma de Postgrado en Diseño y Nuevos Formatos Expositivos. La gravación no está disponible en la red, o almenos yo no he sabido encontrarla. Espero que os resulte interesante este conjunto de ideas que enlazan a diferentes creadores en la historia de la arquitectura hasta llegar a lo que está pasando en la actualidad. Todo es referencial. Quieras o no todos aprehendemos de lo existente y es nuestra base para proyectar. Lo visto, lo vivido, lo leído, lo oído.. todo es reflexión y posterior plasmación en nuestro modo de entender y de hacer.

10/6/12

Marcel Proust según mi entender, un pequeño fragmento de su enorme legado


Os transcribo comentario de texto elaborado a petición de Carme Bonell dentro de la asignatura de Composición IV, en el quadrimestre de otoño del curso universitario 1997-1998 de la etsav del Vallès. Asignatura, la de Composición y la que justamente se corresponde por la dirigida por ella, como una que salía de los esquemas que a mi entender eran esperables de una carrera como la de Arquitectura pero que me sirvieron para tener un contexto más amplio.


‘… nuestra vida, la verdadera vida, la vida por fin descubierta y esclarecida, la única vida realmente vivida…’

Marcel Proust



‘Y me daba cuenta de que esto debía de ser la señal de su autenticidad. Yo no había ido a buscar las dos losas desiguales del patio donde tropecé. Pero precisamente la manera fortuita, inevitable, en que había vuelto a encontrar esta sensación, certificada la verdad del pasado que resucitaba, de las imágenes que desencadenaba, puesto que sentimos su esfuerzo por emerger hacia la luz, sentimos la alegría de la realidad recobrada. Certifica también la verdad de todo el cuadro, hecho de impresiones contemporáneas, que llevas tras sí con esa infalible proporción de luz y de sombra, de relieve y de omisión, de recuerdo y de olvido que la memoria o la observación conscientes ignorarán siempre.

En cuanto al libro anterior de signos desconocidos (al parecer signos en relieve, que mi atención, explorando mi inconsciente, iba a buscar, chocaba con ellos, los contorneaba, como un buzo), para cuya lectura nadie podía ayudarme con regla alguna, esta lectura consistía en un acto de creación en el que nadie puede sustituirnos ni siquiera colaborar con nosotros. Por eso, ¡cuántos renuncian a escribirlo! ¡Cuántas tareas se asumen por renunciar a ésa! Cada acontecimiento, fuera el asunto Dreyfus o fuera la guerra, proporcionó a los escritores otras disculpas para no descifrar aquel libro; querían asegurar el triunfo del Derecho, rehacer la unidad moral de la nación, no tenían tiempo de pensar en la literatura. Pero no eran más que disculpas, porque no tenían, o no tenían ya, talento, es decir, instinto. Pues el instinto dicto el deber y la inteligencia proporciona los pretextos para eludirlo. Pero las excusas no figuran en el arte, pues en el arte no cuentan las intenciones: el artista tiene que escuchar en todo momento a su instinto, por lo que el arte es lo más real que existe, la escuela más austera de la vida y el verdadero Juicio Final. Ese libro, el más penoso de todos de descifrar, es también el único dictado por la realidad, el único cuya ‘impresión’ la ha hecho en nosotros la realidad misma. Cualquiera que sea la idea dejada en nosotros por la vida, su figura material, huella de la impresión que nos ha hecho, es también la prueba de su verdad necesaria. Las ideas formadas por la inteligencia pura no tienen más que una verdad lógica, una verdad posible, su elección es arbitraria. El libro de caracteres figurados, no trazados por nosotros, es nuestro único libro. No porque las ideas que formamos no puedan ser justas lógicamente, sino porque no sabemos si son verdaderas. Solamente la impresión, por mísera que parezca su materia, por inconsciente que sea su huella, es un criterio de verdad, y por eso sólo ella merece ser aprehendida por la mente, pues sólo ella es capaz, si la mente sabe captar esa verdad, de llevarla a una mayor perfección y de darle una pura alegría. La impresión es para el escritor lo que la experimentación para el sabio, con la diferencia de que en el sabio el trabajo de la inteligencia precede y el del escritor viene después. Lo que no hemos tenido que descifrar, que dilucidar con nuestro esfuerzo personal, lo que estaba claro antes de nosotros, no es nuestro. Sólo viene de nosotros mismos lo que nosotros sacamos de la oscuridad que está en nosotros y que los demás no conocen.’

Este fragmento pertenece a la obra A la recherche du Temps perdu de Marcel Proust, y más concretamente a la última parte de esta: Le temps retrouvé, del año 1927.

Marcel Proust nació y murió en la ciudad de París. Su vida discurrió entre los años 1871 y 1922. De padre católico y de madre judía de origen alsaciano, desde su nacimeinto fue evidente su débil salud: fue criado bajo grandes cuidados. A partir de los nueve años de edad empezó a sufrir crisis asmáticas por primavera, hecho que le marcaría profundamente el ritmo de vida, aunque, por otro lado, esta enfermedad le permitió escapar del ‘reloj’, descubriendo un tiempo precioso: la propia duración interior.

‘¿Seguiré hasta la muerte llevando una vida que ni siquiera llevan los enfermos más graves, privado de todo, de la luz del día, del aire, de todo trabajo, de todo goce, en una palabra, de toda vida? ¿Cómo podría hallar un cambio?’

‘¿El principal rasgo de mi carácter? La necesidad de ser amado.’

Su obra refleja el tiempo en el que le tocó vivir: crónica de la vida y de las costumbres francesas entre los principios de la III República, hacia el 1880, y la Primera Guerra Mundial, haciendo mención especial de los escándalos de la época, como por ejemplo el afer Dreyfus. Rememora la historia de la aristocracia (en plena decadencia) que se unirá a la burguesía industrial (en pleno auge). Los personajes de la pequeña, mediana y gran burguesía intentan penetrar en el mundo diferente de los aristócratas de Guermantes: se observan, se juzgan y revelan sus debilidades y manías de la mano del narrador, un personaje subtilmente construido por Proust para ser, al mismo tiempo, el portavoz de sus propias experiencias.
Para crear este mundo suyo, Proust se había separado de todo ‘sin pensar y sin disgusto’, con un raro ‘valor espiritual’. Sólo el pensamiento de su obra lo sostuvo después que, muerta su madre, ‘perdió su única finalidad, su única dulzura, su única dulzura, su única esperanza, su único consuelo’. Con la muerte de su madre, Proust conoció la soledad, la separación absoluta.

‘¿Cuál es el colmo de la infelicidad para ti?’, a lo que Proust adolescente contestaba ‘Verme separado de la mamá’.

Aislamiento que se hizo todavía mayor al ver morir a su secretario, Alfred Agostinelli, ‘el ser que más amó después de su madre’. Carente ahora de todo respeto humano y de todo escrúpulo, Proust se hizo audaz, clarividente y de una sinceridad casi cruel.

‘los verdaderos libros no deben ser los hijos de la popularidad y de las discusiones de salón, sino de la oscuridad y del silencio’


En este fragmento de Le temps retrouvé, se muestra ya lo que es el hilo conductor de La Recherche du temps perdu: una búsqueda de la verdad, verdad que nos vemos obligados a buscar de haberse producido la violencia de un signo. La verdad no se encuentra por afinidad, ni buena voluntad, sino que se manifiesta por signos involuntarios (‘manera fortuita, inevitable, certificada la verdad del pasado que resucitaba’). La verdad nunca es el producto de una buena voluntad previa, sino el resultado de una violencia en el pensamiento: ‘de pronto el recuerdo surge’, es la memoria involuntaria.

En el primer párrafo, se habla de ‘la verdad de todo el cuadro, hecho de impresiones contemporáneas’:

‘Unos quince meses antes de morir, habiendo ido a visitar la exposición holandesa al Jeu de Paume de las Tullerías, para contemplar la Vista de Delf de Vermeer, fue atacado por un repentino malestar y le pareció que iba a morir. (…) Cuando recuperó el conocimiento, se apresuró a anotar todas las sensaciones experimentadas y que después había de poner en boca de Bergotte.’ (Bergotte es uno de los personajes de Le temps retrouvé, y representa al escritor admirado por el narrador, punto de referencia artística, así como el músico Vinteuil y el pintor Elstir).

La obra de Proust no está enfocada hacia el pasado y los descubrimientos de la memoria, sino hacia el futuro y los progresos del aprendizaje. No se trata de una exposición de la memoria involuntaria, sino de la narración de un aprendizaje. La memoria interviene sólo como instrumento de un aprendizaje que la supera tanto por sus fines como por sus principios. Aprender es considerar una materia, un objeto, un ser, como si emitieran signos por descifrar, por interpretar. La unidad de cada mundo estriba en que forman sistemas de signos emitidos por personas, objetos, materias; no se descubre ninguna verdad ni se aprende nada a no ser por desciframiento o interpretación. La pluralidad de los mundos radica en que estos signos no son del mismo género, no aparecen de la misma forma, no se dejan descifrar del mismo modo y no tienen una relación idéntica con su sentido.

‘para cuya lectura (lectura del libro interior de signos) nadie podía ayudarme con regla alguna, esta lectura consistía en un acto de creación en el que nadie puede sustituirnos ni siquiera colaborar con nosotros’

Ser sensible a los signos, considerar el mundo como objeto que hay que descifrar, es un don.
La verdad no está en la realidad, la verdad está en nosotros, la verdad no está fuera de nosotros sino dentro de nosotros.
La primera de nuestras creencias es atribuir al objeto los signos de que es portador. Todo nos empuja a ello: percepción, pasión, inteligencia, costumbre e incluso el amor propio. Cada signo tiene dos mitades: ‘designa’ un objeto y ‘significa’ algo distinto.

En las siguientes oraciones, se habla del instinto. Proust influenciado por Henri Bergson, quien cree necesaria la orientación del espíritu hacia lo absoluto mediante una intuición que supera cualquier análisis y se convierte en una especie de simpatía intelectual, gracias a la cual resulta posible la penetración en el interior del objeto con vistas a captar lo que haya en él de esencial y permanente. Bergson influenciado a su vez por la ‘experiencia interna’ de Schopenhauer. Mientras la inteligencia sirve para la ciencia, pero no para la vida; la intuición, sí sirve para la vida. Estoy asimilando ‘instinto’ a ‘intuición’, creo que es correcto porque los dos conceptos representan actos inmediatos, que no son fruto de un razonamiento, donde no interviene la inteligencia entendida como suma de razonamientos.

‘Pues el instinto dicta el deber y la inteligencia proporciona los pretextos para eludirlo, (…) en el arte no cuentan las intenciones: el artista tiene que escuchar en todo momento a su instinto, por lo que el arte es lo más real que existe, la escuela más austera de la vida y el verdadero Juicio Final.’

Ataque continuo a las verdades de la inteligencia.

‘Las verdades que la inteligencia capta directamente en el mundo de la plena luz tienen algo menos hondo, menos necesario que aquéllas que la vida nos comunica a pesar nuestro en una impresión, que es material por cuanto entra en nosotros por los sentidos (…).’

El sentido material no es nada sin que encarne una esencia ideal.
Retomando el punto en el que hablaba de la unidad de un mundo y la pluralidad de mundos, los mundos en los que el protagonista de la Recherche participa directamente: el mundo de la mundanidad, el mundo del amor y el mundo de las impresiones o de las cualidades sensibles. Interviene ahora en el texto el concepto ‘impresión’.
Las cualidades sensibles o las impresiones, incluso bien interpretadas, no son todavía en sí mismas signos suficientes, aunque no son vacíos que nos proporcionan una exaltación artificial, como los signos mundanos (placer instantáneo). Ni son tampoco signos engañosos que nos hacen sufrir, como los signos del amor, y cuyo verdadero sentido nos prepara un dolor siempre mayor. Son signos verídicos que de inmediato nos proporcionan gozo, signos plenos: son signos materiales.

‘La impresión es para el escritor lo que la experimentación para el sabio, con la diferencia de que en el sabio el trabajo de la inteligencia precede y el del escritor viene después’, en el arte o en la literatura la inteligencia interviene ‘después’ y no antes. En primer lugar, es necesario experimentar el efecto violento de un signo y que el pensamiento se vea obligado a buscar el sentido del signo. Pensamiento que en Proust aparece bajo varias formas: memoria, deseo, imaginación, inteligencia, facultad de las esencias…

‘Las ideas formadas por la inteligencia pura no tienen más que una verdad lógica, una verdad posible, su elección es arbitraria’, permanecen gratuitas porque han nacido de la inteligencia que sólo les confiere una posibilidad, y no un desafío o una violencia que garantizaría su autenticidad. La verdad nunca es el producto de una buena voluntad previa, sino el resultado de una violencia en el pensamiento.

‘Lo que nos hemos tenido que descifrar, que dilucidar con nuestro esfuerzo personal, lo que estaba claro antes de nosotros, no es nuestro. Sólo viene de nosotros mismos lo que nosotros sacamos de la oscuridad que está en nosotros y que los demás no conocen.’

A la Recherche du temps perdu es un modelo de la felicidad posible cuando uno entiende que la vida ni es un lecho de rosas ni tampoco un valle de lágrimas, sino una incógnita diferente para cada uno de nosotros, que nos corresponde descifrar y que se convierte en la verdadera dignidad que hemos de asumir dentro de nuestra condición humana.

¿Por qué un fragmento de A la recherche du Temps perdu de Marcel Proust?

Difícil elección, sobretodo entre las últimas lecturas de textos de Kant, Hegel, Schopenhauer, Nietzche y el mismo Proust, porque en todos ellos hay verdades, verdades aplicables a la vida o que hacen ver más claramente lo que realmente ocurre en la vida, encontrar escrito algo, cosas que, de alguna manera, ya tenemos implícitamente escritas en nuestro interior pero que otros seres han sido capaces de poner por escrito, de comunicar a los demás, de hacernos participar de sus pensamientos; fragmentos de proclamas que intentar hacernos pensar, hacer que nos demos cuenta de verades que, aún pudiendo tenerlas delante nuestro, demasiado cerca quizás, son estos personajes, únicos seres con quién quizás a veces podemos contar para pensar en las cosas con detenimiento, leyendo y pensando a la vez una pocas palabras escritas, uniendo unas con las otras, sacando conclusiones y situándolas en un contexto propio de nuestra vida.

¿Por qué Proust?, quizá porqué siempre la novela ha sido el estilo literario que más me ha interesado: me gusta tener un hilo argumental por el que se van desarrollando las diferentes historias de los diferentes personajes, y, me llamó la atención que una ‘novela’ estuviera representada aquí, aunque el clasificar a A la recherche du Temps perdu de novela es quizás una clasificación demasiado superficial y generalista, porque hay todo un mundo que se esconde detrás de la palabra ‘novela’ en este caso: es mucho más que una novela lo que Proust nos dejó. O almenos así es como yo lo creo.

5/6/12

9/05/2012 - Juan Domingo Santos, intervención en el acto de clausura del máster laboratorio de la vivienda del siglo XXI de la etsab de barcelona

Os paso las notas que tomé de la conferencia ofrecida por este arquitecto granadino en el marco del máster coordinado por Josep Maria Montaner (disculpad la demora pero.. hoy he hojeado mi libreta y he creído interesante el poder compartir las notas tomadas por mi gracias a la asistencia a este acto). Os dejo también el enlace del vídeo de la susodicha conferencia, aunque creo que la calidad sonora no es muy apropiada para poder apreciar en toda la magnitud la aportación de este arquitecto.


notas rosamariagal - part 1

notas rosamariagal - part 2

vídeo report conferencia sacada del upc commons

20/5/12

historia rosamariagal


del porqué me convertí en arquitecta

es una larga.. muy larga historia, que voy a intentar relatar en este artículo.

Mi infancia transcurrió con el dibujo como materia destacada.. con esto quiero decir que era un hecho constatado mi facilidad o, digámosle así más certeramente, una materia que se me daba bien. Me esforzaba, sí, y mucho para que todas las asignaturas fueran bien. Mi madre fue una gran ayuda, ella siempre me preguntaba la lección y yo, recuerdo más estar sentada en el escritorio haciendo deberes que jugando en la calle o en el parque. A veces pienso que mi único lugar de divertimento era las carreras que hacía con mi padre en el camino de vuelta de la misa dominical. Es verdad que no conocía los parques del barrio, donde hubiera conseguido afianzar más de una amistad pero que tuvieron que llegar más tarde, cuando empecé a desplazarme sola por Barcelona. Mi madre siempre estaba atareada o bien con las cosas de la casa o bien cosiendo alguna blusa o falda para Santaeularia. También eran como un regalo nuestras visitas a la casa del tío de mi padre, un hombre que había trabajado para Mirurgia y que luego quiso desenvolver su vocación artística mediante la realización de acuarelas, de las cuales las paredes de mi casa son testimonio. Su casa era como un oasis, un piso de la parte alta de Barcelona, con Juli, su sirviente, a la cual todavía recuerdo con cariño, estricta pero afable. El piano.. me dejaban tocar su piano y lo adoraba. Su casa, la manera de acceder con un ascensor doble con puertas de esas que tenías que mover manualmente.. todo era un oasis para mi pero.. se acabó en 1998.. bueno, la verdad es que se acabó antes, cuando ‘mi’ tío murió.. se acabaron las visitas pero en 1998 fue definitivo puesto que también se murió su mujer Margarita, mientras yo estaba de viaje por tierras vascas con una amiga japonesa, Kayoko.. viaje que suposo una transformación en mi, que me costó tiempo de digerir pero donde me vi terriblemente afectada por la noticia que había sido mi padre quién descubrió el cadáver de la tía Margarita. No sé porqué siempre tienen que pasar tantas cosas extrañas.. tampoco sé porqué las manos se me han ido a escribir esta historia..

Volviendo al tema, la infancia fue transcurriendo con mis dibujos seleccionados como los mejores de la clase durante mucho tiempo hasta que la no pasada adolescencia llegó. Cuando empezaron las clases de dibujo técnico, ahí sí que encontré un cambio.. se trataba de dibujar con la ‘ayuda’ de utensilios, sease compases, reglas, escuadras, cartabones.. la artificialización de la mano pensante.. ya no me gustaba tanto pero.. era el camino a seguir. Pasé 12 años de mi vida en un colegio concertado de monjas, las Escuelas Pías de Llúria de Barcelona, imponente edificio que se levanta en la encrucijada de la calle Aragón con Roger de Llúria, desde donde oíamos las campanadas por entierro de la iglesia que teníamos justo delante, la Inmaculada Concepción.. nos asomábamos desde el patio de cubierta y veíamos los coches fúnebres.. era como un hecho habitual.. y eso.. en tiempo de parvulario, con apenas 4 años de vida y con una mujer que nos hacía de maestra (Teresa) que siempre iba dando golpecitos en su reloj de pulsera para recordarnos el tiempo que nos quedaba para poder finalizar el trabajo. No sé si son traumas, pero sí sé seguro que son experiencias que han ido forjando mi manera de ser.

Doce años que derivaron en un ‘Ya no puedo más, o me cambiáis o yo no sé como continuar’, palabras que mis padres supieron que eran certeras y que hicieron que escogieran la Academia Granés del pasaje de la Concepción, entre Rambla de Catalunya y Paseo de Gracia para acabar los estudios, desde 3º de BUP hasta el Curso de Orientación Universitaria. Allí conocí al que ha sido el padre de mi hija (no os penséis que estuve tropecientos años de noviazgo, porque no fue así! Las coincidencias de la vida nos llevaron a reencontrarnos 12 años después de nuestras charlas pausadas entre clase y clase).

En esos últimos años de tiempo pre-universitario, tuve que ir decidiendo el camino a tomar.. estaba derivando a la parte científica, a la que más concretamente tenía el dibujo técnico como parte más especializada. Urrutia, gracias por tu tiempo y dedicación, descanses en paz. También me acuerdo de Oscáriz, el eterno profesor de matemáticas que una vez me hizo ir en tiempo extra para hablar de mi dificultad con la asignatura. Y nuestro no menos querido profesor de Física, que ahora no recuerdo su nombre, pero que siempre iba ataviado con la misma ropa y siempre nos hablaba en un correctísimo catalán. Y de la de Ciencias Naturales, Montse creo que se llamaba.. y Química dada por la hija del Sr. Granés y que siempre he tenido de vecina, que somos familia pero que nunca nos hemos tratado como tal, ellos son de Palamós, nosotros somos del Alt Empordà, de Vilamacolum.

En COU nos estuvieron extensamente preparando para la prueba definitiva de la Selectividad.. no recuerdo examen que me haya ido peor que eso. Ya tenía escogida la carrera de 1ª opción.. Arquitectura. Mi padre me preguntó: ¿Qué quieres hacer? Y yo contesté: quiero estudiar Periodismo. A lo que mi padre respondió: No te ganarás la vida con eso. Con esa frase ya estaba sucinto que tenía que escoger otra cosa. Creo que la siguiente que dije fue Económicas, pero tampoco prosperó.. no me hagáis recordar el porqué. Mi padre quería que escogiera una carrera técnica. Él es ingeniero de caminos, canales y puertos. Yo tenía claro que por esos derroteros no podía ir porque se me hubieran comido viva (entre cálculo y demás..). Entonces pensé: ‘a ver.. se me da bien el dibujo, no? Por qué no me decido por Arquitectura?’ y así lo hice, la marqué como primera opción! Primero en la ETSAB, luego en la ETSAV (que me enteré de que existía por el listado que tenía de opciones, no porque supiera o tuviera ningún otro tipo de información). Luego iba Arquitectura Técnica en la E.U.P.B., luego Económicas en la Diagonal y ya no me acuerdo de más.

Acabé entrando en la 3ª opción, a la EUPB, dado mi bajo rendimiento en la prueba de Selectividad que hizo bajar mi nota media un montón. Estuve batallando todo ese verano para conseguir ser admitida en alguna escuela nacional de arquitectura. No lo conseguí. Empecé en octubre de 1992 las clases en Arquitectura Técnica hasta que llegó a casa una carta milagrosa que decía que tenía plaza en la ETSAV (Escola Tècnica Superior d’Arquitectura del Vallès) de la Universitat Politècnica de Catalunya. Me fui tan corriendo hacia allí que olvidé despedirme de las personas con las que había tenido roce en la EUPB.. sé que me empezaba a sentir bien allí, bien acogida y que tenía posibilidades allí también. Se presentaba como una carrera dura pero con opciones. Mi primera clase en la ETSAV fue de Construcción, con Ramon Sastre intentando darme indicaciones de cómo podía hacer aquella práctica que para mi casi suponía el estar entendiendo y haciendo en chino, por decir algo. El primer curso fue horrible, horario partido, entrando tarde, saliendo a media tarde, comiendo un bocadillo cada día corriendo sentados en los bancos de la pequeña rambla que tenemos delante del edificio isolado, blanco, interminado, frío, duro, con ventanas pequeñas, las grandes tapadas por cortinajes.. Curiosamente la asignatura que me fue mejor en el primer curso de arquitectura fue Matemáticas! (el otro día pude saludar a unos de sus profesores que todavía se mantiene activo en nuestra universidad). Con sus parábolas, hipérbolas, su numeralización particular del mundo, con su número de oro y demás.. sus matrices, sus derivadas.. todo junto y de golpe. Ahora ya no recuerdo casi nada de todo aquello, de todos esos fundamentos matemáticos sólo quedan pequeños rastros en mi memoria que supongo que algún día voy a tener que recuperar por mi hija, y no estoy diciendo que ella vaya a seguir mis pasos, porque espero que no, nunca la voy a encaminar en esa dirección. Pero el que las Matemáticas se le dan bien es un hecho. También el dibujo y la producción artística. Supongo que tenemos ese gen en la familia..

Fueron diez años de mi vida, ocho años dedicados a ‘sacar’ asignaturas y dos años dedicados al Proyecto Final de Carrera. Fueron años de sudor y lágrimas, y lo sabe más de uno que me vio llorar a la salida de la universidad. Después de unos cuantos ‘lo dejo’ y de otros ‘no lo hagas, tú puedes’. Descriptiva.. me costó muchísimo.. no me dejaba avanzar en la carrera, más un cambio de plan de estudios de por medio que también hizo que retrocediera al no haber aprobado Física en primero. Estructuras también era difícil para mi pero me acabó gustando, gracias sobretodo al esfuerzo de todos sus enseñantes, destacando Brufau, pero también papel decisivo de todos los otros. Proyectos.. tampoco no era moco de pavo para mi, era la más dificultosa por la dedicación que requería y porque entraba en el campo de la subjetividad de quién evaluaba. Quería correr y lo conseguí en algunos cuadrimestres, el irme sacando un TAP por cuadrimestre. Me saqué Proyectos I en septiembre (trabajando mucho ese verano en la buhardilla de casa de Figueres, pasando calor..), tap III creo que lo repetí.. mis recuerdos empiezan a partir de TAP IV, la segunda vez que lo hacía (1994), con la boda de mi hermana de por medio y un resfriado de esos que hicieron historia también de por medio, tap V llegó en 1995, tap VI en 1996 (lo hice dos veces, me hicieron repetir aún cuando había participado en un grupo que sobresalía pero llegó la extenuación y el no poder finalizar correctamente, allí empezó la leucemia de un trabajador de mi padre, quién me dio las indicaciones simples para empezar a usar el autoCad), tap VII en 1997 (desarrollando un equipamiento de embergadura por su tamaño y al cual teníamos que llegar al detalle y del cual tengo algo expuesto aquí, en el blog, porque fue cuando empecé a usar el diseño asistido, ayudado con el ploteado de plumillas sobre vegetal, como si lo hubiera rotulado todo pero mejor, mucho mejor!) (lo aprobé por los pelos, nunca llegaba bien a final de cuadrimestre y Proyectos se resentía), tap VIII en 1998 con la intervención en el Palau de la Virreina (me encantó pero tampoco pude demostrarlo todo), tap IX, primero con Jordi Badia (lo abandoné, en Lleida haciendo una estación del TGV con el desarrollo de todo un sector), segundo con Carles Llop (ahí sí que pude pero me costó la salud). Había asignaturas que complementaban y que me ayudaban a querer seguir tirando adelante (Construcción, Composición, optativas que giraban entorno al Arte, Dibujo (nuestra querida EGA, que también me costaba porque el dibujar para mi era como una obligación, era bajo petición y aún ahora es un poco así.. sólo dibujo cuando lo necesito, no por querer.. me lo hicieron aburrir entre tanto halago..).

Espero no haberos aburrido hasta la saciedad con este escrito pero dejo aquí reflejada un poco mi historia y el porqué de unas cuantas cosas que quizás ayuden a entender otro poco de porqué soy la persona que soy.

6/5/12

experiencias varias en despachos de otros - aprendizaje

muestreo de lo que fue mi trabajo desarrollado bajo las órdenes e indicaciones, prescripciones, limitaciones, líneas, consejos.. de los que llevaban los despachos en los cuales colaboré desde casi la salida de la universidad de arquitectura del vallès (2001) hasta finales de 2008:

rosamariagal experience at hernando&sauqué - petition
rosamariagal experience at hernando&sauqué arquitectos
rosamariagal experience at hernando&sauqué arquitectos
rosamariagal experience at hernando&sauqué arquitectos
rosamariagal experience at tarrés-llucià architectural atelier
antes pasé por las manos del despacho de arquitectura llamado idea arquitectura e ingeniería, donde un conjunto de profesionales de la arquitectura y de la ingeniería de instalaciones se unían para llevar adelante proyectos de reforma de locales para la ubicación de oficinas bancarias - tiempo de estudiante en prácticas, compaginado con los estudios de arquitectura en la universidad vinculada a la universidad politécnica de catalunya situada en el municipio de sant cugat del vallès.

29/4/12

16abril2012 - ara arquitectura - arquinfad - conferenciantes: Jordi Badia + Arquitecturia (Josep Camps)


Posteo las notas que tomé durante la intervención de Jordi Badia a propósito del museo de Can Framis, donde nos explicó la historia y el proceso proyectual de dicha obra de lo que llegué a captar lo difícil que puede llegar a ser un proyecto cuando hay una dilación importante en el tiempo del elemento a concretar.. pasando por varias manos, diferentes propósitos que tuvieron como elemento contínuo la presencia en el proceso proyectual y de ejecución del estudio BAAS-Jordi Badia y que tuvieron como final feliz el museo de Can Framis que hoy podemos ir a visitar en el Poble Nou de Barcelona.


notas rosamariagal de asistencia al acto en el espacio del Design Trespa Center frente al mercado del Born todavía en obras
notas (2) rosamariagal de asistencia al acto, continuación
imagen tomada por rosamariagal de can framis
perspectiva realizada por la pequeña de la casa de la visión del conjunto desde el patio

22/3/12

reportaje fotográfico del interior del pabellón de la República de 1937, reconstruido en la zona de Horta de Barcelona (obra original de Josep Lluís Sert)



El trabajo fotográfico forma parte de un ejercicio de la asignatura de dibujo I, dentro del primer curso del antiguo plan de estudios de la carrera de arquitectura impartido desde la universidad del vallès en sant cugat del vallès, para la que destinábamos cinco horas semanales repartidas en dos días, si no recuerdo mal. El coordinador de la asignatura era Lluis Bravo Farré y el profesor que me fue asignado era Josep Ramon Fernández Mira.

Los objetivos de la asignatura eran, según la guía docente que todavía conservo, ‘Aprender a mirar. Aprender el oficio de dibujar. Introducción a las técnicas y materiales. Introducción a la percepción, a la representación de la arquitectura real o imaginada a través de los conceptos de espacio y de luz.’. Los contenidos incluidos en ese resumen y que creo que eran aludidos mediante este ejercicio eran la ‘percepción sensible: textura-luz’ y el ‘espacio arquitectónico’, por supuesto.





Representó para mi ser la primera vez que me encargaban un trabajo de esta índole, y la primera vez que cogía la cámara con el propósito de retratar un elemento arquitectónico y la primera vez, también, que la cámara era el objeto escogido para dar mi ‘visión’ del mundo en clave arquitectónica.

Además el encargo tenía la dificultad añadida de usar la cámara con negativo en blanco y negro, cuando ya el color estaba completamente instaurado y a lo que mis ojos ya estaban plenamente acostumbrados. Todavía ahora, si me tuviera que enfrentar a un encargo de fotografiar en blanco y negro, me sería dificultoso, ya que todo cambia si se pretende ver en monocromía, las luces y las sombras cogen más importancia y el buen enfoque es esencial.

composición-resumen del trabajo realizado por rosamariagal en 1992


Sobre el pavellón de la República, he recogido varias informaciones publicadas en distintos libros, unos de la biblioteca de la universidad de arquitectura de barcelona y otro gracias a la biblioteca de can mariner de la diputación de barcelona, situada en el mismo barrio donde se reconstruyó el edificio y dónde tuvimos que acudir para hacer el susodicho reportaje.

De la publicación perteneciente a la colección de ‘4 Centenarios. Luís Barragan. Marcel Breuer. Ärne Jacobsen. José Luis Sert.’, de Antón Capitel y Josefina González y editado en Valladolid el año 2002, he extraído la siguiente información:

‘La (obra) más ambiciosa me parece, no obstante, la del Pabellón de España en la Exposición Internacional de París de 1937, proyectado con la colaboración -probablemente más teórica que real- del arquitecto madrileño Luis Lacasa. Eran ya tiempos de guerra civil. El optimismo autonómico de los años de la República debía ir quedando algo lejano.
Construido y proyectado con mucha rapidez y de forma modesta, el pabellón está realizado en una arquitectura más radical que en otras ocasiones, de esbelta estructura de acero y completamente acristalada, y especialmente atractiva debido a su configuración como un patio auditorio abierto y a la activa presencia de las comunicaciones verticales. Un afortunado y estricto racionalismo servía de marco a las obras de arte que cobijaba, entre las que el Guernica de Picasso hacía directa referencia a la tragedia bélica española, el final definitivo de la utopía moderna que Sert había vivido y protagonizado.’

Pertenece, según la publicación Josep Ll. Sert. Obras y proyectos de Jaume Freixa bajo la editorial Gustavo Gili (1979), a la etapa formativa - primeras realizaciones y que queda englobado en el período 1937-1939. Nota: Josep Lluís Sert estudió en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona entre los años 1921 y 1928. Notable influencia de Le Corbusier (llegó incluso a trabajar en su estudio). 



Me parece interesante transcribir algunas de las notas de Josep Lluís Sert acerca de qué entiende él por arquitectura (que no sé nunca si poner con la primera letra en mayúscula o no..):

‘La arquitectura del pasado, los estilos históricos, no han sido el resultado de caprichos o fantasías. Eran la expresión de las características profundas de sus diferentes períodos y regiones, reflejaban la estructura social, los métodos de construcción, el empleo de materiales apropiados, las condiciones económicas y las aspiraciones espirituales.

Y continúa: ‘Nuestra época está caracterizada por un movimiento universal de renovación. Están apareciendo nuevas estructuras sociales. La sociedad moderna va siendo regida por las necesidades colectivas que tienden a uniformizarse a medida que los países alcanzan cierto grado de desarrollo. Estas demandas afectan a las fábricas, las escuelas, los centros deportivos, las viviendas, los centros cívicos, los medios de transporte, el tráfico y el urbanismo. Los nuevos procedimientos técnicos y los nuevos materiales se conocen perfectamente hoy en día entre nosotros. Debemos adoptar estos procedimientos y materiales en nuestros proyectos. La estructura de un edificio se modifica según los materiales utilizados.
Las condiciones económicas reclaman métodos de montaje rápido. La industria es capaz de responder a tales necesidades mediante la producción en serie de elementos y tipos. Estamos ante el umbral de un espíritu nuevo, una nueva manera de vivir tendente a la anulación de las costumbres y tradiciones. Para volverse más universal la arquitectura contemporánea debería configurarse de acuerdo con estos cambios.’

Otro fragmento: ‘Aplicar hoy en día los estilos históricos equivale a perpetuar las condiciones del pasado y negar nuestra época. En los estilos locales o regionales sólo son permanentes los factores relacionados con el clima. Las tradiciones locales, costumbres y procedimientos cambian con las épocas. Los elementos fundamentales permanecen, las formas secundarias pasan. Debemos tomar en consideración solamente los tipos arquitectónicos ligados al clima o a otros factores permanentes. Las construcciones meridionales, utilizando procedimientos para atenuar la radiación solar o difundir la luz deben prever la protección contra el calor y el deslumbramiento, mientras que las construcciones nórdicas utilizan grandes superficies acristaladas.’.

Me ha parecido interesante transcribir estos fragmentos porque creo que son totalmente actuales y todavía aplicables, viendo que estamos delante o siendo espectadores o actuantes en un nuevo devenir del hecho arquitectónico propiciado por la globalización, ese término que ya hace unos cuantos años que viene sonando en nuestras conversaciones pero que ahora más que nunca, es evidente su fuerza y arraigo en nuestro mundo gracias al despliegue de la otra gran herramienta de comunicación que es internet, la red.